8 cosas para recordar cuando algo va mal.

8 cosas para recordar cuando algo va mal.

La felicidad no es la ausencia de problemas, sino la capacidad de lidiar con ellos. Imagínate todas las cosas maravillosas que podrías llegar a hacer si no estuvieras preocupado siempre por algo.

Fíjate siempre en lo que tienes, en lugar de lo que has perdido. Porque lo importante no es lo que el mundo te quita, sino lo que haces con lo que te queda.

Aquí están algunos recordatorios para motivarte cuando más lo necesites:

1.- El dolor es parte del crecimiento.

A veces, la vida cierra algunas de sus puertas porque es hora de seguir adelante. Y eso es bueno, porque a menudo no nos movemos a menos que las circunstancias nos obliguen  a hacerlo. Cualquier dolor viene acompañado siempre de una buena enseñanza.

Las cosas buenas se toman su tiempo, mantenerse paciente con una actitud positiva hará que todo salga bien aunque las cosas no sucedan de inmediato y necesiten de su tiempo.

2.- Todo en la vida es temporal.

Cada vez que llueve en algún momento para y sale el sol, cada  vez que te hacen daño terminarás curándote, hay que recordar esto todas las mañanas al despertar, porque por  más que se piensa que la noche es eterna, nada dura para siempre y otro día nuevo llegará.

Si ahora las cosas se encuentran bien disfruta de ellas, no siempre será así y de la misma manera, si las cosas están mal en este momento tampoco va a durar eternidades esta situación. Así que toma lo mejor de cada día y lo demás dejarlo pasar.

3.- Preocuparse y quejarse no cambia nada.

Las personas que se quejan constantemente nunca logran nada en su vida. Siempre es mejor tratar de hacer algo grande y fracasar que tratar de no hacer nada y tener éxito. Si realmente se cree en algo, hay que seguir intentándolo, no hay que dejar que las sombras del pasado oscurezcan las puertas que van dirigidas hacia nuestro futuro.

Recuerda que la verdadera felicidad comienza a llegar solo cuando dejes de quejarte de tus problemas y empieces a ser agradecido por todos los problemas que tú no tienes.

4.- Tus cicatrices son el símbolo de tu fuerza.

No hay que avergonzarse de las cicatrices que la vida te deja. Una cicatriz significa un dolor que ya se curó, una lección aprendida. Lo que nunca debemos permitir es que esa cicatriz nos llene la vida de miedos, hay que ver esas cicatrices  como signo de fortaleza y no de dolor.

5.- Cada pequeña lucha es un paso adelante.

En la vida, la paciencia no es esperar. Es tener la capacidad de mantener una buena actitud mientras trabajas duro para alcanzar tus sueños. Esto significa perder estabilidad y comodidad por un tiempo. Puede significar no comer o dormir como estás acostumbrado el tiempo que sea necesario. Puede significar renunciar a tu zona de confort, las burlas de otros, o tiempos de soledad. Sin embargo la soledad, es un regalo que hace que las grandes cosas sean posibles. Te otorga el espacio que necesitas. Todo lo demás acompañado de una determinación contundente para llegar a donde realmente quieres. Y si realmente lo deseas lo vas a hacer a pesar del fracaso, del rechazo y de las posibilidades; cada paso te hará sentir mejor.

6.- La negatividad de otras personas no es tu problema.

Sé positivo cuando te rodee la negatividad. Sonríe cuando otros traten de deprimirte. Es una buena manera de mantener tu entusiasmo y concentración. Nunca dejes que la amargura de otros cambie la persona que eres. No puedes tomar las cosas de manera personal, aún cuando así lo parezca.

Nunca cambies para impresionar a alguien que te va a decir que no eres lo suficientemente bueno. Cambia porque te hace mejor persona y te guía a un futuro mejor. La gente va a hablar sin importar lo qué hagas o cómo de bien lo hagas. Así que preocúpate por ti mismo antes de hacerlo por los demás.

7.- Lo que tiene que suceder, eventualmente sucederá.

La verdadera fuerza viene cuando, aún teniendo razones para llorar y quejarte. Prefieres sonreír y apreciar tu vida. Existe recompensa en cada lucha, pero tienes que estar dispuesto a abrir tu corazón y tu mente para verlos. No puedes forzar las cosas. Hay un punto en donde debes dejar que las cosas sean, simplemente, como tienen que ser.

8.- Lo mejor que puedes hacer es seguir adelante.

No tengas miedo a  intentarlo de nuevo, volver a amar, a vivir, a soñar; no permitas que una dura elección endurezca tu corazón; las mejores lecciones de la vida son aprendidas en nuestros peores momentos y salen de los errores más grandes. A veces hay que pasar por lo peor para llegar a lo mejor.

Si, la vida puede ser muy difícil pero debemos encontrar la fuerza para reír todos los días, así harás sonreír a los demás también, no hay que estresarse por las cosas que no se pueden cambiar, hay que vivir con sencillez, amar con generosidad, hablar con la verdad, trabajar con diligencia y seguir creciendo día a día.

Despierta cada mañana y sigue estas tareas diarias:

1.- Piensa positivamente.

2.- Come Sano.

3.- Realiza ejercicio diariamente.

4.- Preocúpate menos y disfruta más.

5.- Trabaja duro.

6.- Sonríe Siempre.

7.- Duerme bien.

tomado de:
http://www.lafelicidadestadelante.com/